RUTA DE LAS MIL KASBAHS

Mil kasbahs

 

La Ruta de las Mil Kasbahs, es uno de los mayores atractivos turísticos para conocer Marruecos en profundidad. Siguiendo el itinerario se llegará a multitud de ciudades, que permiten descubrir exóticos paraísos y la forma de vida del pueblo bereber. 

Desde Marrakech al desierto cruzaremos el Alto Atlas por el puerto de Tizi n'Tichka, de 2.260 de altitud o el de Tizi n Tifn (1660 metros) y nos iremos encontrando por el camino maravillas naturales y construcciones impresionantes.

Ouarzazate y kasbah de Taourirt

Ouarzazate es conocido también como el Holliwood de Marruecos, pues allí se han rodado muchas películas famosas (La joya del Nilo, El rey escorpión, El reino de los cielos, Misión Cleopatra...) y se siguen rodando. Si os gusta el cine, podéis visitar los estudios de cine donde se encuentran los decorados de algunas de estas películas. 

Kasbah de Ait Ben Haddou

Kasbah que domina el valle de Ounilla catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es la ciudad fortificada más asombrosa de Marruecos. Pasear por sus calles es volver al pasado y desde la cumbre se pueden contemplar las maravillosas vistas. Ha sido escenario de muchas películas como Gladiator, Lawrence de Arabia, Jesús de Nararet, La Momia o El Reino de los Cielos entre otras.

Kasbah de Teloruet y Palacio de Glaui

Situado entre Marrakech y Ouarzazate, tras cruzar el puerto de Tizi-n-Tichka, a unos 1800 m. de altitud. 
Construido sobre una antigua Kasbah que data del siglo XVIII (parte de adobe), morada estratégica de la familia “Glaoui”, para controlar el paso de las caravanas comerciales, que cruzaban desde el África negra por el valle del Drâa hasta las ciudades imperiales Marrakech-Fez-Meknes y algunos pueblos del Gran Atlas. 
Con el paso de los años y el poder adquirido por los “Glaoui”, siendo estos administradores en nombre del sultán de las tierras adyacentes a Telouet, este palacio fue ampliado considerablemente sobre mediados del siglo XIX y hasta principios del siglo XX, utilizando para su construcción la piedra maciza. 
Es impresionante, el contraste que crea los arruinados muros construidos en adobe con el lujo decorativo de las Salas principales, gustosamente adornadas con mosaicos, mármoles, tapices de seda, techos estucados y policromados, puertas y artesonado de madera de cedro.

Skoura

Pueblo situado en el corazón del valle de las palmeras, paseo por el extenso y laberíntico oasis, cuya vegetación exuberante arropa preciosas kasbahs secretas. 

El palmeral de Skoura está situado en un lugar estratégico cruce de varias rutas entre el Atlas y el desierto y en la confluencia de los ríos Hajaj y Madrí, que con gran virulencia traen aguas ocasionales del alto Atlas.

En este oasis de verdor, ademas de 700.000 palmeras, se da una gran concentración de Kasbahs (castillos de adobe), del orden del centenar, muchas de las cuales han sido reconvertidas en hoteles, lo que esta permitiendo su supervivencia y es uno de los motivos por los que es elegido como lugar de parada por los viajeros.

Una de las características de Skoura es que es un palmeral habitado: los canales de riego atraviesan los terrenos plantandos de palmeras y olivos, así como huertos y las casas de los labriegos, también de barro, estas diseminadas por todo el palmeral y de cuando en cuando, aparece una fortaleza de barro, entre medias de las palmeras.

Valle de las Rosas

El Valle de las Rosas, con sus aromas embriagadores, está formado por hectáreas de rosales cuyo aroma se aprecia durante todo el mes de mayo. Aquí podréis sumergiros en un paisaje deslumbrante y encantador. El cultivo de las rosas, la destilación de esencias y la producción de perfumes son las industrias más importantes de este lugar.  La floración se extiende desde mediados de abril hasta mediados de mayo. Kelaa M´gouna está habitada mayoritariamente por una población bereber chleuh. Esta bulliciosa ciudad es un centro económico, comercial y social para la población de esta región, y es muy conocida por su Festival de las Rosas, que tiene lugar todos los años en el mes mayo.

La rosa de damasco fue llevada a Kelaa M´gouna en 1938 por los franceses. Fue en aquel entonces cuando se abrió la primera destilería de agua de rosas del lugar. Poco después comenzó la primera edición del Festival de las Rosas, que se ha convertido en toda una tradición desde entonces.

Gargantas de Dades

La garganta del Dadès es un profundo barranco o desfiladero de Marruecos localizado en el Alto Atlas, en el valle alto del río Dadès, entre las localidades de Boumalne Dadès y Msemrir. Es un popular destino turístico.

Famoso por sus paisajes y la hospitalidad de sus habitantes, son destacables en particular los «Dedos de los monos», un paisaje rocoso conocido como «el cerebro del Atlas»), las kasbahs y las vistas pintorescas que componen el paisaje del Alto Atlas, «Tissadrine» una profunda barranca de muchos metros de desnivel en la que la que carretera serpentea para conectar el valle de Msemrir.

Gargantas del Todra

Bordearemos la orilla de Boulmane, donde se abre una carretera jalonada de kasbahs (ciudadelas) y ksour (fortalezas o castillos), cuyo paisaje es de color ocre, rojo y malva. A nuestro alrededor nos encontraremos con mesetas pedregosas donde pastan los dromedarios con interesantes formaciones geologicas. Después de un trayecto lleno de ksour, oasis y palmeras llegaremos a Tineghir (donde se encuentran las espectaculares gargantas del Todra) encaramados a 1.350 m de altitud y rodeados por un palmeral. 

Valle del Draa

Desde la antigüedad, el valle del Draa es el camino más hermoso en Marruecos, pero también el mas sinuoso. El valle del río Draa tiene más de 100 kilómetros, entre Ouarzazate y las puertas del desierto. Es un valle muy verde, con palmeras datileras. Puedes pasear por el palmeral, es muy agradable porque la temperatura es más baja que en la carretera, debido a la sombra de las palmas. Tampoco hay tanto polvo, y se puede descansar con los pies en el agua si se quiere. Hay muchos caminos para pasear, que son los caminos que toma la gente que va a cultivar su campo, a cuidar su ganado, cabras y ovejas, y para volver a su casa. En la orilla del río, se pueden apreciar las Ksar, estas impresionantes fortificaciones de adoba que servian para defender la región.